Copa Menstrual - La Guía - La Mirilla Roja
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Copa Menstrual – La Guía

Copa Menstrual – La Guía

En el equipo de La Mirilla Roja, hemos recibido varias veces por correo consultas sobre las copas menstruales, nos preguntan si son eficaces, cómodas, higiénicas… es por ello por lo que hemos querido hacer un post dedicado a ello, a las copas Menstruales contado desde el punto de vista y experiencia de una usuaria. Que mejor manera de saber su eficiencia que a través de alguien que lo conoce y lo ha probado…. Pues aquí va el post que esperemos os guste y sea de vuestro agrado.

Copa menstrual opiniones

Llevo varios meses probando varias copas menstruales y ahora que he encontrado mi copa ideal, he adquirido cierta práctica y he superado el periodo de aprendizaje, quiero compartir contigo opiniones de la copa menstrual y mi experiencia para ayudarte a elegir la que mejor se adapte a ti.

A día de hoy estoy convencida de que no voy a volver a usar tampones y te cuento porqué.

¡Adiós tampones!

La verdad es que cuando me decidí a probar la copa menstrual no estaba muy convencida, le veía ciertos inconvenientes que me hacían descartar su uso casi por completo.

Entre ellos, pensaba que no era fácil encontrar un sitio público donde quitártela y lavarla cuando no estás en casa. En primer lugar por las medidas de higiene, no en todos los baños públicos encuentras jabón, y, en segundo lugar, por la privacidad. Muchos servicios (incluido el de muchas oficinas) tienen un lavabo a la vista de todas las chicas que entren al baño y me imaginaba una escena sangrienta de película de terror, con gritos de horror incluidos.

Más adelante me he dado cuenta de que realmente no se necesita quitar y limpiarla tan a menudo como te puedes cambiar de compresa o tampón y puedes pasar perfectamente todo el día fuera de casa sin necesidad de quitártela y ponértela ninguna vez.

Las copas menstruales no son un invento actual sino que datan de los años 30 del siglo pasado. Es decir, tienen casi un siglo de vida pero han sido relegadas al olvido durante largos años en favor de tampones y compresas.

Lo que me animó a probarlas fue mi progresiva concienciación del tiempo y cantidad de tampones que uso, usaba mejor dicho, en contacto con una parte tan íntima de mi cuerpo. Tampones que, como hoy se sabe aunque no nos informen abiertamente de ello, llevan una variedad de componentes químicos que pueden resultar tóxicos e incluso cancerígenos.

El asbesto, la dioxina o el rayón están presentes en la fabricación de la mayoría de tampones y compresas higiénicas y la posibilidad de sufrir el Síndrome de Shock Tóxico (SST), junto a otras complicaciones graves que no se indican tan claramente, es algo de lo que te advierten en todos los paquetes de estos productos higiénicos.

 

Inconvenientes del uso de la copa menstrual

Voy a comenzar por la parte menos positiva pero, te recomiendo que leas este post hasta el final porque creo que te puedo demostrar que las ventajas superan con creces estos pequeños inconvenientes.

Además, es muy probable que estos inconvenientes, que son cuestión de gustos y preferencias personales, te afecten en diferente medida a cómo me pueden afectar a mí o a cualquier otra mujer.

Visión de la sangre

Sí, seamos sinceras, aunque más adelante cuando se adquiere práctica es muy fácil vaciar el contenido de la copa en el inodoro y casi ni ves ni tocas la sangre, al principio es muy probable que te manches un poco los dedos o que inspecciones la copa y tengas una visión muy explícita de tu propia sangre.

Para tu tranquilidad, te diré que te sorprenderá que no huele nada (al contrario que compresas y tampones) y que los materiales de los que están fabricados la mayoría de las copas son muy poco o nada porosos y permiten vaciar casi la totalidad del contenido en el WC dejando sólo unos mínimos restos.

Pero, sí, si eres aprensiva ante la visión de la sangre, quizás este sea un inconveniente importante.

Conocimiento de tu cuerpo

El uso de la copa menstrual requiere un conocimiento de tu propio cuerpo.

Hay que manipular la copa, no vienen con un aplicador, te la debes colocar tú misma.

A veces, para asegurarte completamente de que se ha colocado correctamente y se ha sellado suavemente a las paredes de la vagina y también al extraerla para romper el vacío que llegan a hacer, es probable que debas introducir tus dedos.

No considero que esto sea un obstáculo para dejar de usar la copa menstrual, pero debes perderle el miedo, si es que lo tienes, a explorar tu cuerpo.

Acertar con la talla

En mi opinión, este puede ser el mayor inconveniente.

Yo he probado tres copas diferentes y, claro, he tenido que pagarlas, usarlas un par de veces y descartarlas, antes de dar con mi talla y modelo, la que mejor se adapta a mi cuerpo, sin que tenga ninguna fuga y sin notar molestia alguna, hasta tal punto que, ahora, ¡me olvido de que la llevo puesta!

¡Como lo oyes!

De hecho, ahora que la he encontrado y he comprobado todas sus ventajas no tengo ninguna intención de volver a usar más tampones ni compresas en lo que me queda de vida fértil.

Me ha compensado esa inversión inicial, ¡con creces!

El tamaño y longitud de los tampones que usas habitualmente te darán pistas a la hora de elegir una talla correcta de copa menstrual. Te lo explico un poco más abajo.

Una extracción cómoda y agradable

En mi caso, este detalle ha sido determinante a la hora de descartar algún modelo y decantarme por otro.

Una excesiva succión o efecto ventosa hará más difícil la extracción y, aunque no cause ningún dolor ni molestia y este hecho sea una garantía de que no vas a tener ninguna fuga, sólo la sensación de estar tirando levemente de las paredes vaginales, a mí personalmente, no me agrada.

Te recomiendo tocar y comprobar la textura, dureza y flexibilidad de las diferentes marcas y modelos de copas menstruales, antes de decidirte por una en concreto.

Ventajas del uso de la copa menstrual opiniones

Son muchas. Muchísimas.

Te enumero algunas de las más importantes.

La principal, en mi opinión, es que no son absorbentes, sino que simplemente se limitan a recoger el contenido menstrual en su interior.

Si os habéis cambiado rápidamente de tampón habréis notado molestias al colocar el segundo ya que las paredes vaginales se encuentran muy resecas.

Esto son microerosiones provocadas por la falta de lubricación a la que ha conducido la absorción del tampón.

La copa menstrual, por el contrario, no reseca las paredes vaginales pues no absorbe el flujo que protege la mucosa vaginal que mantiene su humedad y nos protege frente a las infecciones.

Por ello, las copas menstruales están muy recomendadas durante la menopausia, periodo en el que suele haber ciclos muy irregulares y una tendencia a la sequedad vaginal y la irritación, debida entre otros motivos al descenso de los niveles de estrógenos, pues se evita empeorar los síntomas provocados por esa sequedad.

Están fabricadas normalmente (asegúrate de que así es) en silicona de grado médico, hipoalergénica, es decir, es muy extraño que pueda provocar algún tipo de reacción, alergia o irritación por pequeña que sea.

Tanto es así, que no se conoce ningún caso de Síndrome de Shock Tóxico (SST) provocado por el uso de copas menstruales.

Tiene una vida mínima de un año y puede durar hasta diez, si sigues las recomendaciones de limpieza y mantenimiento que cada fabricante indica, con lo cual ecológica y económicamente son mucho más rentables que tampones y compresas.

Así, la copa menstrual se amortiza muy pronto y además evitas tener que llevar en el bolso recambios de compresas, salvaslips y/o tampones.

Puedes llevarla colocada hasta doce horas seguidas.

Por ello son ideales cuando viajas y estás fuera de casa o el hotel durante muchas horas seguidas.

Si tienes tendencia a manchar tu ropa de noche y sueles usar compresas con alas para ese momento, la copa menstrual te va a encantar, pues aguanta perfectamente sin manchar nada toda una noche de regla abundante.

Sólo hay que limpiarlas con agua y jabón.

En el caso de que no tengas un lavabo disponible, también puedes limpiarla con toallitas higiénicas, a ser posibles hipoalergénicas y que no lleven ningún componente que deteriore la copa, e incluso con papel higiénico o simplemente vaciando su contenido y volviéndotela a colocar para esperar hasta que llegues a casa y puedas vaciarla y limpiarla en las condiciones higiénicas y de relax apropiadas.

Al poder llevarlas hasta doce horas seguidas y tener capacidad de contener hasta tres veces más líquido que un tampón es muy probable que no necesites limpiarla en ningún momento fuera de casa.

Se sella a las paredes vaginales reduciendo cualquier probabilidad de fugas ni olores.

Como te decía antes, te va a sorprender gratamente cómo tras un día intenso fuera de casa pudiendo haberla llevado hasta doce horas seguidas, al quitarla no vas a notar ningún olor.

Al mismo tiempo, al no quedar ningún cordoncito fuera que se pueda manchar, como suele suceder con el uso de tampones, no hay prácticamente ninguna posibilidad de escape, pudiéndola usar mientras practicas cualquier deporte, aunque sea de alto impacto, e incluso estando desnuda.

Si observas que manchas y tienes alguna pérdida de sangre, es un indicador de que no la llevas colocada correctamente.

Se coloca más abajo que un tampón, a la entrada de la vagina, sin llegar a sobresalir prácticamente nada.

Así, como te decía, puedes llevarla mientras practicas cualquier deporte, estando desnuda o al mismo tiempo que usas un DIU, un diafragma o anillo anticonceptivo, pues al no llegar a la altura del cuello del útero, no interfiere en su colocación o en su efectividad.

La única contraindicación del uso de copas menstruales es durante las relaciones sexuales con penetración, momento en el que no debe llevarse colocada, evidentemente.

Qué tamaño de copa menstrual elegir

Como te decía, este es uno de los mayores inconvenientes que tiene, al menos, así ha sido en mi caso.

A pesar de haber tenido dos partos vaginales, yo nunca he usado tampones de la talla superplus. Además hay algunas marcas cuyos tampones son muy largos y acaban causándome molestias cuando los uso.

Esto tiene mucho que ver con la copa que finalmente he elegido pues es con ella con la que me siento totalmente cómoda, llegando a olvidarme literalmente de que la llevo puesta.

Así, a pesar de lo que recomiendan los fabricantes para mis circunstancias, dos partos vaginales, la mejor copa para mi caso es una copa más pequeña y una de las menos largas: La Lily Cup Compact talla A.

Factores a considerar

Pero, como norma general, estos son los factores a considerar que suelen indicar los fabricantes:

Anatomía

Un canal vaginal más estrecho o más corto necesitará una talla más pequeña.

Parto

Las mujeres que han tenido partos vaginales, por lo general (en mi caso no ha sido así), deberán optar por una talla mayor que las que no han tenido embarazos o han tenido cesáreas.

Tonicidad de los músculos del suelo pélvico

Si te han diagnosticado debilidad del suelo pélvico, sufres incontinencia urinaria o tienes la vagina dilatada, deberías usar una talla más grande de copa menstrual.

Cantidad de flujo menstrual

Evidentemente si tienes un flujo menstrual muy abundante, vas a necesitar una copa de un tamaño superior que otra mujer que tiene un flujo menstrual más ligero.

Cómo colocar y extraer una copa menstrual

Para introducir la copa menstrual en la vagina, existen tres posibles maneras de hacerlo:

  • Doblando la copa en forma de V
  • Enrollando la copa como si fuera un tampón
  • Doblando la copa en forma de C

Puedes verlo paso a paso en estas indicaciones que el fabricante Intimina da en su página web:

Cómo poner copa menstrual

Una vez insertada, sin que sobresalga pero sin introducirla tanto como un tampón, dependiendo del grado de flexibilidad de la copa, ésta se abrirá más o menos completamente hasta conseguir su sellado a las paredes vaginales.

Para asegurarte de que la copa se ha abierto totalmente y se ha producido este sellado, deberás cogerla por el tallo (el rabito que tienen en la parte de abajo y que, si en tu caso sobresale demasiado o te molesta puedes incluso cortar) e intentar girar levemente hacia un lado y hacia el otro la copa hasta provocar su total apertura o bien, introducir un dedo y rodear la copa para comprobar que en efecto no presenta ninguna doblez.

En cuanto a la extracción de la copa, cuando el sellado a las paredes vaginales ha provocado el vacío, deberás introducir un dedo, apretar levemente la copa hasta romper ese vacío y tirar suavemente del tallo o el anillo que algunos modelos tienen en su extremo inferior hasta su total extracción.

Limpieza y cuidado de tu copa menstrual

Siempre deberás lavarte las manos antes de manipular, introducir o extraer tu copa menstrual.

Es recomendable lavar con agua caliente y jabón la copa menstrual antes y después de cada uso.

No se deben lavar en el lavavajillas ni usar productos fuertes (vinagre, lejía, sustancias a base de petróleo, etc.) que pueden dañar el material del que están fabricadas e incluso provocar una irritación o modificar el equilibrio natural de tu zona vaginal.

Para una limpieza más profunda, algunas copas menstruales se pueden introducir en agua hirviendo durante cinco o diez minutos.

Sigue siempre las recomendaciones de limpieza y mantenimiento que te indique el fabricante y podrás disfrutar de las ventajas de tu copa menstrual durante muchos meses e incluso años.

En la Mirilla Roja podrás encontrar copas Menstruales y sus correspondientes esterilizadores. Te dejamos loe enlaces más abajo y esperamos que os haya servidor y gustado este post

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