Bolas Chinas- La Guía - La Mirilla Roja
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Bolas Chinas- La Guía

Bolas Chinas- La Guía

Al igual que ayer hoy os queremos mostrar un nuevo artículo sobre las bolas chinas y como siempre basado en el testimonio de una usuaria,que sin duda es la mejor manera de mostrar la eficiencia de este producto.

¿Qué son las bolas chinas?, ¿cómo elegir las mejores?, ¿cuánto tiempo se deben llevar puestas?, ¿se deben usar durante el embarazo?, ¿y durante la menstruación?… Desde En Suelo Firme intentamos resolver todas tus dudas.

Lo primero que quiero decir es que las bolas chinas no son una herramienta que proporcione placer, al menos, no placer sexual directo.

No, Sr. Grey, siento decepcionarle.

A pesar de que desde que se publicó el famoso libro 50 sombras de Grey las ventas de bolas chinas se han disparado espectacularmente en los países donde ha sido bestseller, de momento, no conozco a ninguna mujer que llevando puestas unas bolas chinas sienta placer alguno.

Si tú que me estás leyendo sientes placer o excitación cuando llevas puestas unas bolas chinas, por favor, comparte tu testimonio con nosotras dejándonos un comentario y, sobre todo, ¡enhorabuena! Eres una auténtica privilegiada.

No niego que puedas echarle imaginación (el afrodisíaco más potente, por cierto) y fantasía al asunto y que de ahí surja excitación y una cosa lleve a otra 😉 , pero, placer sexual no proporciona llevar puestas unas bolas chinas como tampoco lo hace llevar un tampón.

Bolas chinas de plata de la prestigiosa marca sueca LELO (CLICK en la foto)

Lo segundo que quiero destacar es que, aunque el negocio de juguetes sexuales haya encontrado un filón explotando el lado “terapéutico” de las bolas chinas y algunos nos las quieran vender como la panacea y la solución a todos los problemas de suelo pélvico, la verdad sea dicha, ni ésta ni ninguna es una solución única y válida para todo el mundo.

De hecho, para aquéllas mujeres con hipotonía (suelo pélvico muy debilitado) puede resultar absolutamente frustrante, e incluso llegar a ahondar en una depresión postparto, comprobar que no son capaces de mantener una sola bola durante ni siquiera un minuto. Por no hablar de los casos de hipertonía (exceso de tensión) de suelo pélvico, donde el uso de bolas chinas está generalmente contraindicado, o mujeres con vaginismo que no podrían conseguir ni siquiera colocárselas.

Cada mujer es un mundo, cada problema de suelo pélvico es único y puede tener causas y circunstancias diferentes que requieran tratamientos únicos y diferentes, por eso, siempre te aconsejamos que acudas a un especialista y que confíes en él para encontrar un diagnóstico acertado y tu tratamiento personalizado.

Lo que sí parece demostrado es que el uso continuado de bolas chinas por parte de mujeres adultas y sanas ayuda en gran medida a mejorar el tono de los músculos del suelo pélvico aumentando la irrigación sanguínea y la lubricación natural de la vagina, lo cual, revierte directamente en una mejoría considerable en la calidad de las relaciones sexuales. Hablando claro: orgasmos más largos e intensos y recuperación de la sensibilidad sexual cuando, por ejemplo, la hemos perdido tras un parto largo o traumático con fórceps, episiotomía, etc.

Así mismo, un suelo pélvico tonificado y fortalecido ayudará a evitar incontinencias urinarias y disminuir el riesgo de prolapso, como comentábamos antes, en algunos casos.

Una vez dicho esto, veamos en qué consiste el funcionamiento de las bolas chinas y porqué son eficaces en el fortalecimiento del suelo pélvico.

Qué son las bolas chinas y cómo funcionan

Las bolas chinas, bolas de geisha o Ben Wa, que, a pesar de su nombre, no tienen su origen realmente en China, sino en Japón, aunque no hay evidencias fiables, son un mecanismo formado generalmente por dos bolas, unidas por un cordón, en cuyo interior se encuentra otra bolita más pequeña que choca contra las paredes de la bola que la contiene cuando, al llevarlas colocadas, la mujer camina o está simplemente en movimiento.

La vibración que produce el choque de esta bolita contra las paredes de la vagina provoca una contracción involuntaria y continua de los músculos que la rodean, aumentando la circulación sanguínea, la lubricación y el tono muscular.

Hay mujeres que notan perfectamente cómo vibra la bolita dentro de la esfera que la contiene cuando se mueven llevándolas puestas, otras en cambio, debido a la debilidad de sus músculos o a que las bolas están en el tercio superior de la vagina que carece de sensibilidad, no notan nada. Es normal, puede ocurrir y no significa que no estén siendo eficaces.

La eficacia de las bolas chinas para mejorar el tono muscular se basa, por tanto, tal y como acabamos de explicar, en dos conceptos:

  • Una pequeña bolita en su interior que choca contra las paredes de la vagina cuando las usamos, que puedes llegar a sentir o no.
  • El movimiento, que es necesario que hagamos, para que esa bolita se mueva y choque contra las paredes.

De nada te servirá ponerte unas bolas chinas y tumbarte en el sofá o sentarte a trabajar enfrente del ordenador.

Bolas chinas de oro de la prestigiosa marca sueca LELO (CLICK en la foto)

Diferencia entre tono y fuerza muscular, diferencia entre bolas chinas y pesos o conos vaginales

El tono muscular sería la ligera tensión involuntaria e inconsciente que tiene un musculo estando en reposo, mientras que la fuerza sería la capacidad que tiene ese músculo de vencer una determinada resistencia contrayéndose de manera voluntaria y consciente.

Así, por ejemplo y de manera más gráfica, el cuello tiene la tensión suficiente para mantener la cabeza erguida sin que seamos conscientes de ello mientras que un bíceps debe ejercer voluntariamente la fuerza suficiente como para levantar una pesa de determinado tamaño.

Una persona puede ser muy fuerte y estar muy poco tonificada o al contrario

Pues lo mismo pasa con los músculos del suelo pélvico. Puedo tener mucha fuerza en esos músculos cuando los contraigo voluntariamente, pero cuando son requeridos por el cuerpo para realizar una función inconsciente e involuntaria puede que no tengan el tonoadecuado para realizar esa función correctamente.

Para entender esta diferencia no he necesitado más ayuda de Laura porque eso fue exactamente lo que me pasó a mí tras dos partos. He tenido que entrenar la tonicidad de mis músculos del suelo pélvico porque, aunque cuando los contraía voluntariamente tenía mucha fuerza en ellos, cuando necesitaba que actuaran de manera involuntaria y refleja no lo hacían por falta de tonicidad. Así, cuando estornudaba, tosía o corría mis músculos del suelo pélvico no tenían la suficiente tonicidad como para retener inconscientemente la orina en la vejiga y evitar que tuviera escapes. Dicho de otra manera, tenía incontinencia de esfuerzo.

Cuando hago ejercicios de Kegel estoy contrayendo consciente y voluntariamente mis músculos del suelo pélvico, por lo tanto, estoy entrenando la fuerza de esos músculos. Lo mismo ocurre cuando uso conos o pesos vaginales, contraigo voluntaria y conscientemente los músculos del suelo pélvico para evitar que se salgan.

Sin embargo, cuando llevo unas bolas chinas lo que se está entrenando es el tono muscular pues no estoy realizando ninguna contracción voluntaria. Es la vibración de la bolita que contiene en su interior lo que está estimulando determinadas fibras de mis músculos, aumentando la irrigación sanguínea y mejorando, por tanto, el tono.

Si además de llevar puestas unas bolas chinas, practico ejercicios de Kegel o contracciones voluntarias del suelo pélvico estaré entrenando tanto el tono como la fuerza muscular.

Espero que con esta pequeña explicación entendamos entonces cuál es la diferencia entre el uso de bolas chinas y el uso de pesos, bolas macizas que no tienen otra bolita en su interior o conos vaginales.

Cómo elegir unas bolas chinas. ¿Qué bolas chinas son las mejores?

Las mejores bolas chinas son aquéllas que mejor se adaptan a tu cuerpo y a tus necesidades concretas.

Como hemos comentado hasta ahora, en principio, cualquier mujer adulta sana y con un mínimo de fuerza en su suelo pélvico podría usar unas bolas chinas. Pero, ¿qué tengo que tener en cuenta para decidirme por unas u otras?

Yo, particularmente, he basado mi decisión en estas características: medidas, peso y materiales empleados en su fabricación.

Para vuestra facilidad, os informamos de que tenemos una cuidada selección de bolas chinas en la tienda 

Medidas:

Lo primero que me sorprendió cuando vi por primera vez unas bolas chinas fue su “enorme” tamaño. Eran dos bolas chinas de sex shop que medirían casi 40 mm y que a mí me parecieron muy grandes y muy pesadas. Luego te das cuenta de que te las puedes poner sin problema.

La medida “normal” está en torno a los 35 mm. aunque podemos encontrar modelos más pequeños pensados para mujeres que no han dado a luz o que personalmente prefieran y les queden más cómodas éstas más pequeñas.

En cualquier caso, es interesante pensar que lo importante es que la(s) bola(s) se mantenga colocada y que su vibración se transmita a las paredes de la vagina, con lo cual, parece mejor empezar por un tamaño más grande y un peso menor.

Peso:

A pesar de lo que se pueda pensar a priori es mejor empezar por unas bolas chinas de poco peso que podamos mantener sin problema y que nos permitan continuar con la terapia. Usando unas bolas chinas demasiado pesadas que se salgan con facilidad sólo conseguirás frustrarte y abandonar el entrenamiento. Además, como ya hemos visto, su eficacia no se basa en el peso.

Por otra parte, también es interesante que te ofrezcan varias bolas de diferentes pesos que puedas combinar e ir adaptando a la mejoría y mayor capacidad de retención que progresivamente van a experimentar tus músculos del suelo pélvico.

En el mercado hay una gran variedad de marcas que ofrecen varias bolas en un mismo pack con diferentes tamaños y/o pesos desde 28 g. hasta 100 g. o más.

Materiales:

Siendo para un uso tan íntimo qué menos que preocuparnos un poco por qué materiales se están utilizando en la fabricación de tus bolas chinas.

La silicona o el ABS/PC de grado médico, usados especialmente por su carácter hipoalergénico, están ganando terreno ya que suponen una gran garantía de higiene y de que no van a provocar irritaciones ni alteraciones dermatológicas.

Intenta evitar los materiales porosos, el plástico lo es, que pueden contener bacterias.

Presta atención al material del cordón que no sea de hilo, por la misma razón.

Por otra parte, es muy importante informarse de la presencia de ftalatos (DEHP free) o cualquier otro componente tóxico o irritativo entre los materiales de fabricación de nuestras bolas chinas.

Bolas chinas Lelo Luna Beads tamaño normal para el fortalecimiento y rehabilitación del suelo pélvico.

¿Para quiénes está indicado el uso de bolas chinas?:

En general, tal y como comentábamos anteriormente, cualquier mujer adulta, sana y con un mínimo de fuerza en sus músculos de suelo pélvico podría usar unas bolas chinas.

Como terapia preventiva antes de que aparezcan los primeros síntomas de disfunciones (incontinencias, prolapso, etc.) en aquéllas mujeres sanas que quieren fortalecer su suelo pélvico porque se encuentren o vayan a entrar en un grupo de riesgo:

  • Ante la planificación de un embarazo.
  • Tras uno o varios partos, sobre todo si han sido traumáticos largos, múltiples y complejos. Por supuesto, una vez superada la cuarentena.
  • Mujeres con sobrepeso u obesidad.
  • En la menopausia para prevenir la aparición de prolapsos.
  • Mujeres adultas de cualquier edad que practican habitualmente deportes hiperpresivos o de impacto (aerobic, running, tenis, etc.).
  • Cantantes.
  • Estreñimiento crónico.
  • Mujeres que habitualmente deben cargar peso.
  • Tratamiento coadyuvante antes y después de una cirugía genitourinaria o pélvica siempre que se respeten los plazos que nos prescriba nuestro especialista. Normalmente debe esperarse unas seis semanas tras una cirugía pélvica.

Como terapia de mejoría de los siguientes síntomas y siempre que se haya consultado previamente con un especialista:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo.
  • Incontinencia urinaria mixta.
  • Fortalecimiento del suelo pélvico tras el parto, una vez superada la cuarentena.
  • Tratamiento de disfunciones sexuales (falta de sensibilidad, disminución de la intensidad del orgasmo) provocadas por la debilidad de los músculos del suelo pélvico.

¿En qué casos no se deben usar las bolas chinas?:

  • Por norma general, durante el embarazo no está recomendado su uso. Aunque si tu embarazo no es considerado de riesgo puedes consultar a tu ginecólogo sobre la idoneidad de usarlas quien te insistirá entonces en que pongas una especial atención al cumplimiento de las normas de higiene y mantenimiento de tus bolas chinas.
  • Durante la cuarentena ni en las primeras semanas de recuperación posparto, hasta que nuestro ginecólogo nos dé vía libre.
  • Si padeces una infección vaginal y/o del tracto urinario.
  • Si sientes dolor al llevarlas puestas.
  • Durante la menstruación junto con tampones absorbentes. Sinceramente, chicas, ¿a alguien le apetece ponerse unas bolas chinas y ponerse a hacer ejercicios de Kegel mientras tiene el periodo?
  • En las relaciones sexuales durante la penetración.
  • Como norma general, en las seis semanas siguientes a una cirugía genitourinaria o pélvica.

Colocación de las bolas chinas:

Puedes comenzar usando una bola más grande de poco peso y seguir con otra bola igual de tamaño pero más peso, luego dos bolas, otras más pequeñas y más pesadas, etc., hasta agotar las posibilidades que te ofrezca el pack que te hayas comprado.

La(s) bola(s) deberá(n) quedar insertadas aproximadamente en el sitio donde se pondría un tampón, procurando que el cordón sobresalga ligeramente de la vagina para facilitar su extracción.

Se recomienda el uso de un poco de lubricante de base acuosa, nunca a base de silicona, para hacer más cómoda su inserción.

Para facilitar la inserción puedes usar también el gel hidratante Intimina que no es exactamente un lubricante, sino un hidratante que evita que queden demasiado resbaladizas y no se mantengan en su sitio.

Una vez colocadas, sólo tienes que ponerte de pie y comenzar a andar y a moverte. La gravedad y tus músculos harán todo el trabajo.

¿Cuánto tiempo hay llevarlas puestas?

Por norma general, se suele empezar por 10-15 minutos diarios, si puedes lograr mantenerlas en su sitio, para ir aumentando progresivamente hasta llegar a dos o tres horas diarias. Más no es necesario y además podría no ser tan beneficioso. Piensa que un exceso de tono, hipertonía, no es bueno y sí, ¡puedes llegar a tener agujetas!

Si no eres capaz de mantenerlas en su sitio, puedes volver a colocarlas las veces que sea necesario o incluso usarlas tumbada e intentar contraer los músculos del suelo pélvico para evitar que salgan mientras tiras del cordón de extracción como una manera de empezar a ejercitar tu suelo pélvico.

Lo ideal en casos de tanta debilidad muscular que te resulte imposible mantener una sola bola es que comiences con una rutina de ejercicios de Kegel para después, una vez hayas tomado conciencia de estos músculos y sepas localizarlos y contraerlos de manera independiente, plantearte  continuar con el uso de bolas chinas según tus músculos vayan adquiriendo progresivamente más fuerza y tono.

¿Cómo utilizarlas?

Como he intentado explicar en la primera parte de este post, los beneficios que aporta el uso de bolas chinas se consiguen “tan sólo” llevándolas puestas o, en el caso de las menos afortunadas, “intentando” mantenerlas colocadas.

Su mecanismo basado en la vibración o choque de la pequeña bolita que contienen en su interior contra las paredes de la vagina hace que éstas y los músculos que la rodean aumenten su tonicidad, lubricación e irrigación sanguínea. Con lo cual, sólo colocándolas y manteniéndolas mientras estamos en movimiento ya estaremos aumentando el tono de nuestro suelo pélvico.

Si además de llevarlas puestas, realizamos una rutina de ejercicios de Kegel, como por ejemplo la que ilustramos en la fotografía, estaremos no sólo aumentando la tonicidad, sino también la fuerza de nuestros músculos de suelo pélvico:

  1. Contrae y eleva
  2. Mantén la contracción
  3. Suelta la contracción
  4. Descansa y relaja

¿Cuándo comenzaré a sentir resultados?

En general, los músculos del suelo pélvico son bastante agradecidos y en cuanto comenzamos a trabajarlos con cierta continuidad sus beneficios llegan muy rápidamente. Siempre que seas constante en tu rutina de llevar tus bolas chinas unos 15-30 minutos diarios, deberías empezar a notar sus beneficios en menos de un mes.

Limpieza y mantenimiento:

Hay que tener en cuenta que vamos a usar las bolas chinas en nuestra vagina, con lo cual, es fundamental mantener una estricta higiene antes y después de cada uso. Normalmente, basta con un poco de agua tibia y jabón neutro antes y después de su uso. También puedes usar un higienizante específico bactericida como  el Spray Higienizante Intimina, que no sólo elimina la suciedad sino también las bacterias.

Intenta evitar el uso de sustancias con alcohol, acetona o gasolina para limpiar las bolas chinas ya que podrían alterar su composición. En cualquier caso, lee detenidamente las recomendaciones que cada fabricante hace al respecto de sus productos.

Los fabricantes suelen recomendar que las conservemos en una bolsita de tela que las mantenga alejadas del polvo y la suciedad.

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